Saltar ao contido principal

Publicacións

Sen Trankis na Ascensión

Hoxe é 13 de maio de 2026. Son festas en Santiago. As máis picheleiras que se adoita dicir por aquí. Agora é cando meu irmán faría a súa chiscadela favorita, sacaría o libro de familia e diría que claro, malia que non nacemos aquí, podemos dicir que somos, como mínimo, picheleiros de quinta xeración. O que é evidente é que nesta casa a Ascensión foi sempre unha época rara. A máis feliz moitas veces, profundamente triste case sempre. A nostalxia respirando no ambiente, o inicio do bo tempo e as promesas do verán. A miña primeira Ascensión foi o 8 de maio de 2016. Van xa dez anos. É a primeira Ascensión que paso traballando. Até agora sempre eran as últimas festas antes dos exames, o preparados, listos, xa, o feche do curso e estar un no medio da ‘boráxine’ ou rematando o estrés, necesitando desafogar ou perseguindo a celebración, recuperar o tempo perdido. Que é o tempo perdido? E como se mide o tempo? É a primeira vez que estou soa na Ascensión. Eran os días felices, as noites tri...

(RE)CONECTAR: INVENTARIO DUNHA VIDA QUE NON PAROU

Desde a última vez que quixen que cada un dos pensamentos que me fan dano fosen de dominio público -soñaba con que a alguén lle importase o que escribía- pasaron tantas vidas que me costa recoñecerme. Foi tamén a última vez que pensei que forzarme a ter unha rutina que me obrigase a sentarme a escribir sobre min no ordenador era boa idea. Deixeino. Como sempre deixo todo, iso non cambiou. Desde ese momento, mudei de lingua (aínda que case sempre me sigo sentindo un pouco impostora), achegueime ao nacionalismo e fun a mil manifas, gradueime en Xornalismo, rematei un máster e comecei un doutorado. Desde ese momento, fixen amizades e rematei chorando despedidas. Pero tamén aprendín a construír unha familia. Unha que fose miña, malia que se poida discutir. Desde ese momento, os avós mudáronse á casa, as avoas xa non saben o meu nome e dáme medo visitar as residencias. Desde ese momento (esta semana), aprendín o que é perder a alguén para sempre e xa non sei se creo no ceo. Supoño que agora...

AMOR Y COSAS QUE NO LO SON

  Domingo día 14 de febrero de 2021 va a ser un día para conciliar posiciones. Tres acontecimientos fundamentales coinciden en un periodo de veinticuatro horas escasas. Por una parte, las elecciones catalanas; por otra, domingo de carnaval y, por último y sí por eso menos importante, el día de san Valentín. ¿Qué hacemos con esto? Hace un año de la última vez que salí de fiesta y se puede entender que no fue para celebrar san Valentín. Siendo más precisa, nunca he celebrado San Valentín en pareja. Se supone que hoy es san solterín, pero tampoco le veo la gracia del todo. El amor se merece una fiesta, pero el amor ya es una fiesta. Amor no es comprar un ramo de rosas un día al año, gastarte un dinero que no tienes para decirle a esa persona lo mucho que la quieres. Amor es ser y estar, los pequeños momentos y las grandes sonrisas. Últimamente pienso mucho en el amor. En el amor que yo tengo que yo doy y que me dan, en cómo se aprende a querer mucho y bien y en el amor de las pelí...

PARA ACABAR, UN ENERO EN FAMILIA

En la última entrada hablaba sobre lo dura que fue mi primera temporada de exámenes universitarios y cómo lo más importante para mantenerte cuerdo es agarrarse a la cuerda que te echan aquellos amigos (familia) que están igual de perdidos que tú. “Los amigos son los que están en las buenas y en las malas” Cuando acabamos los exámenes las restricciones aún nos permitían juntarnos. Ese mismo día salimos del examen de economía en dirección a pisito Santiago preparados para vivir nuestra primera tarde juntos de la época post exámenes. Y la última (de momento). No quiero aburrir con detalles que prefiero quedarme para mí; aunque diré que hubo una amplia variedad de comida basura, casi tanta como las canciones que pusimos, juegos de mesa, algunos poemas, intentos de cuerpo de baile, series de infancia, la nueva canción de Billie Eilish y mucho mucho amor. El punto al que quiero llegar, como casi siempre últimamente, es la importancia de rodearte de personas con las que puedas compartir y sen...

PRIMER ENERO UNIVERSITARIO

Si algo tengo que decir es que no puedes culpar a tu yo del pasado por los errores que nadie le avisó que estaba cometiendo. A pesar de haberme sentido sola y triste durante mis primeras semanas de universitaria, para mí fue fácil adaptarme al vertiginoso ritmo de la vida en Santiago. Estudiaba, pero no mucho, quedaba con mis amigos (mientras la pandemia lo permitía), los fines de semana volvía a mi casa o los pasaba de manta y peli en mi nuevo hogar y diciembre parecía a años luz de distancia.  Pero evidentemente, diciembre llegó. Plazos de entrega que me mantenían despierta hasta la madrugada. Enero a la vuelta de la esquina y todo el estrés que había estado aplazando justo frente a mi amenazando con su cuchillo al filo de mi garganta. Si las navidades en pandemia no dejaban mucho espacio para la diversión, los horarios de trabajo que me marqué para poder llegar a tiempo arruinaban lo poco que quedaba de mi fiesta favorita. No me malinterpretes; navidad sigue siendo sagrada, ...

UN BARCO EN MEDIO DEL OCEANO

Un barco en medio del océano He estado pensando últimamente en lo que es luchar contra el mundo y sobre qué es y que se espera de la vida. Quizás, la propia vida es lucha; un aprendizaje constante hacia cómo empuñar tus armas y pelear tus guerras. Quizás, esta sea una visión obsoleta de la vida. A lo mejor es juego y fuego y ganas de comerse el mundo porque estamos cansadas de luchar contra él. Puede ser que la vida sea dejarse llevar con la corriente y acabar en medio de otras playas. Dicen que dejar de pelear es rendirse. Morir. Yo no quiero seguir llevando la contraria a un mundo que gira más rápido que mis pensamientos. No quiero sentir que estoy yo sola en medio de una tormenta de arena porque se me cierran los ojos y me duelen las piernas y no sé cómo, no puedo y no quiero. Me gusta ayudar a los demás. Que sientan que los quiero y sepan que no tienen que luchar contra el mundo porque el mundo es un lugar maravilloso y la vida no es guerra; es paz. La vida, mi vida, es un ba...

UN ABRAZO

Me siento sola y duele. Vuelvo a ser la niña nueva de tercero de la E.S.O y sus amigos están en otra clase, juegan en otra liga y se van a olvidar de ti. Asúmelo. Salvo que eso no fue lo que pasó. Pienso demasiado, por eso necesito el ruido de la gente. Estoy sola en una biblioteca intentando no llorar. Me gustaba Santiago, pero ahora necesito un abrazo y aquí no tengo casa en la que refugiarme de la lluvia. Quiero un sitio al que volver, pero no sé pedir permiso y siempre pido perdón. Vuelven los primeros; los que hicieron de las dos primeras semana unas vacaciones de verano. Con los que sé que puedo contar. Comer juntos y ahogarse de la risa. Las lágrimas escurridizas salen por motivos diferentes esta vez. Sí tengo una familia en este hogar. Sí sé con quién me gusta trabajar y dónde está la luz y el talento. Vuelvo a mi piso de cuatro paredes y P. me da un abrazo al alma. Una noche en sofá ajeno, pizzas, gente que no he visto en mi vida; pero que saben quién soy. P. siempre...