Saltar ao contido principal

UN BARCO EN MEDIO DEL OCEANO

Un barco en medio del océano

He estado pensando últimamente en lo que es luchar contra el mundo y sobre qué es y que se espera de la vida. Quizás, la propia vida es lucha; un aprendizaje constante hacia cómo empuñar tus armas y pelear tus guerras. Quizás, esta sea una visión obsoleta de la vida. A lo mejor es juego y fuego y ganas de comerse el mundo porque estamos cansadas de luchar contra él. Puede ser que la vida sea dejarse llevar con la corriente y acabar en medio de otras playas.

Dicen que dejar de pelear es rendirse. Morir. Yo no quiero seguir llevando la contraria a un mundo que gira más rápido que mis pensamientos. No quiero sentir que estoy yo sola en medio de una tormenta de arena porque se me cierran los ojos y me duelen las piernas y no sé cómo, no puedo y no quiero.

Me gusta ayudar a los demás. Que sientan que los quiero y sepan que no tienen que luchar contra el mundo porque el mundo es un lugar maravilloso y la vida no es guerra; es paz. La vida, mi vida, es un barco en medio del océano. A veces hay temporal, otras echo anclas sin querer marchar y la mayor parte del tiempo el viento mueve velas y yo hago lo que puedo por manejar el timón.

Y no pienses que no peleo cada día, pero es injusto decir que lo hago contra al mundo porque nuestra lucha es contra nosotras mismas. Contra nuestros miedos, prejuicios e inseguridades. Contra las ganas de dejarlo todo, de desaparecer. El mundo no es un lugar frío e inhóspito. No es un desierto, es el oasis.

Si tu vida es una guerra es porque tú eres el campo de batalla. La vida es un recipiente que puede romperse. No puedes pelear contra la vida. No debes atentar contra tu vida. El mundo es un lugar maravilloso y la vida es paz; nosotros somos la guerra. Cañonazos disparando al barco en medio del océano.

Yo ahora espero y soy náufrago y quiero y creo, pero no voy a seguir luchando. Me gusta cuidar, aunque a veces necesite que me cuiden. No podemos luchar contra el mundo porque el mundo es muy grande y nosotras muy pequeñas. Eso no es rendirse, eso es aceptar que a veces cambia la marea y las olas rompen sobre ti y cambia el viento. Pero eso, no es lucha; eso es un barco en medio del océano y tú el capitán que lo navega. Capeando el temporal.

Comentarios

Publicacións populares deste blog

CLIMA DE TEMPORAL

No quiero estar sola, pero no sé estar con nadie.  Me da miedo mi reflejo en el espejo los días que no me reconozco. ¿Quién es esa chica que tiembla entre unos brazos que la están estrangulando? ¿En qué momento perdí mi gravedad?  No quiero estar sola, pero no soy especial ni diferente.  Si me dices ven, yo lo dejo todo.  El miedo y las mentiras se caen por el retrete y yo me pongo de rodillas enfrente intentando rescatarlas.  La luz avisa del rayo.  Fuera truena y dentro llueve.  Verborrea de silencios.  Dos ojos que dicen más que todas las palabras y un par de pulseras alrededor de las muñecas.  Parece que hay tormenta y la ropa está secando en el tendal.  Si no te vas, ningún día va a escampar.

MI CLUB DE LOS NIÑOS PERDIDOS (RENACER)

El universo no está de mi parte. ¿Menuda gran frase para reabrir el blog eh? A mi me han enseñado a ir con la verdad por delante y si algo he aprendido en estos tres meses es que tienes que "be realistic". Cualquier persona que no haya empezado un mínimo de tres diarios a lo largo de toda su vida y abandonado los tres antes de una semana no es de fíar, pero aquí vengo yo a intentarlo por quincuagésima vez.  Siendo honestos; no creo que a nadie en su sano juicio le interese mi patética vida, pero como el ser humano es muy ca**ón las desgracias de los demás hacen que las tuyas parezcan un poco menos importantes y, además, en España el cotilleo está a la orden del día (sino que se lo pregunten a los de telecinco) así que a lo mejor no es tan mala idea compartir un pedacito de mi vida en este amplio páramo fuera de toda ley conocido como el internet. Y, que narices!! Los millenials nos pasamos los días enseñando toda nuestra maravillosa existencia en instagram; yo como soy a...

PRIMER DÍA UNIVERSITARIO: NO ERA PARA TANTO

  Lunes 21 de septiembre de 2020 Buenas, pues se ve que ya soy universitaria. Hoy fue un día raro; como estaba previsto la madre naturaleza me proveyó de los tranquilizantes necesarios para dormir un par de horas antes de plantarme en la parada de autobús. ¿Por qué todas las cosas importantes empiezan en paradas de autobús? Pues eso, que tras mis buenas seis horas de sueño ahí estaba yo, a las siete de la mañana dispuesta a maquillarme para ir a la presentación de clase (posteriormente veremos la tremenda inutilidad del acto, sobre todo con mascarilla). A las ocho menos cuarto salía con puntualidad inglesa, y acompañada por mi hermano, de casa con las llaves en una mano y la tarjeta de bus en la otra. Marta fue la primera persona que me encontré y dejémoslo en que reconocer a gente que no has visto en tu vida y con mascarilla no es tarea sencilla. Raúl no tardó en llegar y pronto estaríamos los tres subidos al autobús que, por cierto, no nos llevaría a nuestro destino. Po...