No estoy segura de si quiero despedirme y quete vayas o admitir que hay algo en ti que me obliga a no alejarme. Sé que si
diese un paso atrás darías media vuelta y nunca volverías, sé que si me lo
pidieses caería otra vez por ti.
Tú también lo intuyes; lo ves en mis ojos, en
la manera en que me tiembla el labio, en cómo me pierdo en tus abrazos. Yo que
decía que quería ser actriz he acabado encontrado en ti mi verdad más absoluta.
Quizás no miento tan bien cómo pensaba.
Miro fijamente al techo esperando ver a través
de las paredes el rosa que empieza a teñir las nubes, el teléfono me grita tu
nombre y los sueños hacen ruido en mis
oídos. Creo que debería despedirme.
(E intuyo que no es un hasta luego)

Comentarios
Publicar un comentario